«CÚRAME Y TE DOY MI FORTUNA», SUPLICÓ EL MILLONARIO… EL HIJO DE LA NIÑERA REZÓ Y TODO GIRÓ
El sonido fue seco, violento. El vaso de cristal cayó desde la mesa baja y estalló contra el piso de cantera como un disparo en un cuarto vacío. El eco rebotó por los corredores largos…


